El Carnaval | origen, celebración y llegada a México.
Cuando escuchamos la palabra carnaval, nos imaginamos fiesta, alegría y diversión, sin embargo, no todos saben el verdadero origen de dicha celebración.
Carnaval, proviene del latín carnelevare, que significa “abandonar la carne”, así como del italiano carnevale que significa “adiós carne”.
La más antigua evidencia de este tipo de fiestas fue en el pueblo Sumerio, hace aproximadamente 5000 años, pero en ese tiempo sólo era una fiesta, sin motivo. Posteriormente, paso la costumbre a Egipto y al Imperio Romano como fiestas paganas: el pueblo se ocultaba bajo máscaras y disfraces, se celebraban desfiles, bailes y comilonas, ardían las hogueras y se sacrificaban animales para atraerla fortuna. En este periodo se ridiculizaban a los gobernantes, a los nobles, al clero e incluso la moral religiosa. Esta festividad pagana probablemente hunde sus raíces en las antiguas Saturnales romanas y en las celebraciones orgiásticas en honor a Baco (Dios del Vino) o en honor al toro Apis en Egipto; relacionadas a su vez con la finalización de la siembra de invierno, la entrada del equinoccio de primavera y la fertilidad de un nuevo ciclo.
Desde ese momento, se empieza a expandir a toda Europa y luego a las Américas por españoles y portugueses.
Esta festividad, llegó a México en el siglo XVI, y retoma después, diversos elementos de las celebraciones prehispánicas de los aztecas, como las danzas rituales en fechas cercanas al equinoccio de primavera.
Actualmente el carnaval se celebra, un día antes al miércoles de ceniza. A partir de entonces se inicia la cuaresma, que a su vez tiene lugar 40 días antes del domingo de ramos.
Se festeja en los distintos lugares de formas muy parecidas, regularmente se realizan desfiles de carrozas, comparsas formadas por grupos de máscaras, Tablas rítmicas con bailarines vestidos con un mismo estilo que caracteriza a cada una de ellas, máscaras representando a distintos personajes reales o ficticios, así como bailes de disfraces entre otros.
En algunos lugares se estila que las máscaras persigan a los paseantes con vejigas que se utilizan para asustar, dar golpes no demasiado fuertes o hacer reír; en otros lugares es típico el uso de serpentinas, papel picado, espuma molesta, y hasta mojar con agua en pomos, globos y recipientes.
NOTA: El antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.


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